14 de diciembre de 2010

No es cine todo lo que reluce

Con los años ha crecido mi cinefilia hasta límites que yo mismo ni siquiera podía sospechar. Mi madre dice que me parezco a mi abuela, que todas las películas me parecen buenas, que todo me gusta.

Vaya, por un lado no sabía que mi abuela fuera tan aficionada al cine. Por el otro, hombre, todas, todas, no me gustan. De hecho me gustan muy pocas, pero las que sí, me apasionan, y puedo verlas una y otra vez sin importarme, disfrutando de cada escena, cada momento, descubriendo matices que no había detectado, o volviendo a meterme en la película y sentir lo mismo que la primera vez.

Vale, que es la fábrica de sueños, la imaginación hecha poder, materia, realidad. La reconstrucción libre de la historia, la historia revivida, la revitalización de modas, la creación de tendencias.

¿Pero acaso el gran público tendría alguna idea de quién fue Truman Capote (aparte de sus libros) si no fuera por la película? ¿O el teniente Rhett Butler, o Leónidas, o Julio César, o lo que ocurrió durante el motín de la Bounty o la caída del Imperio Romano? ¿Alguien sabría algo de Scot Fitgerald si no fuera por su Benjamín Button o su Gran Gatsby? ¿Qué habría sido de Philip K. Dick sin las películas basadas en sus historias?

Y así podría seguir y seguir, aunque lo que realmente me interesa son las frases de ciertas películas que me han marcado, y que, con variaciones, aplico constantemente. De hecho, soy consciente que estas frases, otras de la televisión (Futurama y Martes y XIII, sobre todo), de algunos chistes, y algunas referenciadas de algunos libros (aunque en ese caso son más actitudes o puntos de vista) forman la mayoría de mi acervo en lo que se refiere a frases hechas.

De las que vienen a continuación, la mayoría no las digo literalmente: como es normal las variaciones dependen del momento y el lugar. Otras sí, y seguramente os sonarán. Las escribo de cabeza, pido disculpas DE HANTEBRASO si alguna no es literal.

No hay cuchara
Matrix

Francamente, querida, me importa un bledo
Lo que el viento se llevó

Siempre nos quedará París (o julio, o una cerveza)
Casablanca

Dios… ¡Qué profesional!
Airbag

Hay que darle al público lo que quiere
Tesis

Arrodíllate Leónidas, hazlo para mí (con voz melosa, un poco afectada)
Los 300

Cállate (Lobezno a Rondador nocturno)
X men II

Bien hecho, peluche (Lobezno a La Bestia)
X men III

Tranquilo, tengo un plan
Nadine

El mayor truco del diablo fue convencer al mundo que no existe
Sospechosos habituales

¡No era mi guerra!
Rambo

¡Adrian!
Rocky

(estas dos con la boca torcida y la voz forzada, por razones evidentes)

Mediocres del mundo, yo os bendigo
Amadeus

Ahhhh, ya me siento mejor (después de que Lestat – Tom Cruise se dé un homenaje con el periodista – Christian Slater y empiece a sonar “Sympathy for the devil”)
Entrevista con el vampiro

No se asuste, don’t panic
La guía del autoestopista galáctico

Están aquiiiií
Polstergeist

Me has conocido en un momento jodidamente complicado de mi vida
El club de la lucha

Morir es muy liberador, yo ya lo he probado
Batman

¿Y tú, qué coño has hecho últimamente?
Wanted

¿Hay algo de tu pasado que no conozcamos y deberíamos saber?
Lock&Stock

Apunte señorita: se busca secretaria, importantes gabelas…
¡Uno, dos, tres!

¡Cuidado, tiene un cartón de leche!
Aterriza como puedas

- Soy un hombre
- Nadie es perfecto
Con faldas y a lo loco

A Dios pongo por testigo… (que nunca he dicho esto, que el cordero no me gusta,
etc)
Lo que el viento se llevó

Yo, he visto cosas que vosotros no creeríais
Blade Runner

¡Tsch, tsch! ¡Death metal, que no es lo mismo!
El día de la bestia

¡MQMF, MQMF!
American pie

El conceto es el conceto, y lo mismo que le digo una cosa le digo la otra…
Airbag

Tengo el culo del tamaño de Brasil
El diario de Bridget Jones

¿Se la tuviste que chupar a 37? ¿No podías follar, como todo el mundo? Ahora las tendré en la boca cada vez que te bese
Cleks

Eftaf paftillaf be refecan mucho la foca
Yo, yo mismo, e Irene

Imagina una casa grande que te cagas
Trainspoting

Niños no compréis drogas. Haceros estrellas del rock, os las darán gratis
Love actually

¿Me sigue señorita? Pues deje de hacerlo o llamaré a la policía
Sopa de ganso

Están entre nosotros
Los increíbles

Yo lo sé, porque Tyler lo sabe
El club de la lucha

Cómo me jode la gente que saca las botellas de leche para coger las que están al fondo y caducan más tarde. Parece que van a encontrar una que caduque el siglo que viene
Clerks

¿Quieres saber cómo suena un estertor de muerte?
El club de la lucha

Cada vez que suena una campanilla Dios le da unas alas a un ángel (la variación es: “cada vez que dices estupideces como esa Dios mata un gatito”)
Qué bello es vivir

Me he convertido en un experto en últimas miradas
Elisabethtown

¡Hasta el infinito, y más allá!
Toy story

Perdone, se le ha caído un zurullo de coña
Top Secret

Es…. Inevitable
Matrix revolutions

El objetivo, señor Anderson, el objetivo es lo que nos mueve
Matrix reloaded

Más cerca,Clarice, más cerca
El silencio de los corderos

¡Bravo Alex, ya eres un pequeño asesino! (pequeño monstruo, pequeño sicópata)
La naranja mecánica

El caviar no me gusta mucho. Me sabe a huevos de pescado
La clave

No pegarías a un hombre con gafas, ¿verdad?
Batman

Si me acerco un poco más, me perderé
Tesis

Aquí va a haber hondonadas de ostias
Airbag

¿MacFly? ¿Hay alguien ahí, MacFly?
Regreso al futuro

Está jodido, ¡pero bien jodido!
Snatch

¡Oh, espléndido, espléndido!
Cuatro bodas y un funeral

Mira en tu corazón…
Muerte entre las flores

Tira esas escopetas al río, y de paso tírate tú también
Lock&Stock

¿Has echado un polvo? Estás resplandeciente
Mallrats

¡No bailes! ¡No bailes maricón!
In & Out

- ¡Me cago en la reina, en los Beatles y en el pastel de riñones! ¡Deténgame!
- Vamos circule
Un hombre lobo americano en Londres

De mi casa allí se tardan 30 minutos. Estaré en 10
Pulp fiction

Esta gente tiene el encanto del ácido clorhídrico
Snatch

Llega un momento en el que un hombre tiene que decir “¡pero qué coño!”
Risky business

Keith Richards se revolvería en su tumba si no fuera porque el hijo de puta aún está vivo
Las aventuras de Ford Fairlane

¡Que me ahogo, que me ahogo!
Amarcord

Estoy taaaaaan sucia...
American Beauty

Debajo de toda esta ropa hay una mujer desnuda
Mi novia es un demonio

Me llaman cerdo, no por mi color sonrosado, sino porque el rabo me da vueltas
Austin Powers

El pollo Popeye… ¡Es la polla!
Little Nicky

- ¿Qué haces el viernes?
- Suicidarme
- ¿Y el sábado?
Sueños de un seductor

Nuestros pecados han vuelto, y están cabreados
Línea mortal

Concéntrate, ¡usa los lóbulos frontales!
La sombra

Lo que digamos nosotros será lo que creerán. Se llama primera versión
Snake eyes

El trabajo claro que condiciona a la persona, por eso soy inseminadora de animales
Clerks

Ese gitano es más duro que el puto clavo de un ataúd
Snatch

Ese chico tiene unos hoyuelos que cuando sonríe se puede ver a través de ellos
Arma letal 3

Yipi yei yi, hijo de puta
La jungla de cristal

Como no vengas ahora mismo, te voy a cortar los huevos y me voy a hacer unos pendientes con ellos
Creepshow

Esa chica merece una venganza, y nosotros merecemos morir
Kill Bill

Propicios días, hombre de las cavernas
Demolition man

¿Quién soy yo? ¡El puto amo!
Acción mutante

Transformador de fluzo, fluceando
Regreso al futuro

- Te espera la vida eterna
- ¿Y si me aburro?
La muerte os sienta tan bien

No puede venir porque ha tenido un repentino ataque de muerte
El cuervo

Papá ha vuelto a casa...
El resplandor

Hasta la vista, baby
Terminador 2

Estos son los pequeños inconvenientes de pactar con el diablo
Nadie conoce a nadie

Eres mala, Muriel (cámbiese el nombre por el de cualquiera y dígase muy petulante)
La boda de Muriel

¿Y este tío degollado? ¿Es que se ha cortado afeitándose y ha muerto desangrado buscando un kleenex?
El chico de oro

¡Caroline, no vayas a la luz!
Polstergeist

La vida se abre camino
Jurassic Park

Agradezco cada segundo de mi pequeña, simple y patética vida
American Beauty

La vida pasa muy deprisa. Si no te paras a mirar a tu alrededor te la podrías perder
Todo en un día

Bienvenidos a la raza humana
Rescate en LA

Soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir
La princesa prometida

No más “ahí va”, ¿vale?
Independence day

Hoy es un buen día para morir
Línea mortal (por cierto, ayer lo leí en la Vía Láctea, Malasaña)

¿Es ahí donde las putas?
El día de la bestia

Esto es muy poco profesional
Reservoir dogs

Hay taaaaanto que hacer en taaaaan poco tiempo
Batman

¿Has estado alguna vez en una cárcel turca?
Aterriza como puedas

Tiene un trastorno agudo de polifondurritis
Alguna de Ozores

No tenía billete (tras tirar por la ventana del zeppelin a un militar nazi)
Indiana Jones y la última cruzada

Todavía no nos chupemos las pollas
Pulp fiction

Satisfacer a un hombre es fácil: dale algo estrecho, húmedo y calentito donde meter, y ya está. Pero hacer que una mujer se corra, ¡eso es arte!
Clerks

¡Di algo, maldita sea, estás saliendo por televisión!
El show de Truman

Esa chica… No te conviene
Acción mutante

Hijo mío, tú eres negro
El milagro de P. Tinto

- ¿Pero me va a violar? ¡Oiga! ¿Me va a violar o no?
- ¡Que no coño, que no te vamos violar!
Makinavaja

- ¿Tengo tetas en la cabeza?
- Sí, y bien gordas
Little Nicky

Huevos fritos con jamón, te los comes cuando quieras, pero folla siempre con condón
Las aventuras de Ford Fairlane

Qui..qui…qui…quiero el cuchillooooo (movimiento de mano incluido)
El chico de oro

En un mundo sin ética, a las personas sensibles como yo sólo nos queda la estética (dígase con acento kinki)
Makinavaja, antes de disparar a dos policías corruptos

- ¡Ahora sabemos que saldrá mal!
- ¿Y qué?
Olvídate de mí

Bridget, me gustas tal como eres. Tal como eres.
El diario de Bridget Jones

Quid pro quo, Clarice
El silencio de los corderos

El blues es un hombre que se siente mal pensando en la mujer con la que estuvo una vez
Cruce de caminos

¡Corre Marty, corre!
Regreso al futuro

Just in case
Desperado

- ¿Pegaste al presidente de los Estados Unidos?
- En aquella época era candidato
Independence day

¡Te has follado a una muerta!
Clerks

El amor no es lo que nos enseñaron de niños, no es maravilloso, no arregla nada. El amor es una mierda. Y ahora, ¿vas a subir conmigo a mi casa?
Hechizo de luna

Yo creo que su castillo es tan alto porque tiene algún trauma con el tamaño…
Sreck

En ocasiones veo… (gente competente, gays, aparcamiento)
El sexto sentido

Estoy enamorada de Roger… ¡Porque me hace reír!
¿Quién engañó a Roger Rabbit?

¡Tranquilos, coño! ¡De good roll!
Perdita Durango

Yo nunca mataría a mi amigo. Tú, mata a mi amigo
Los fisgones

¡Tuuuú, tuuuuuuuuuuuuuuuú!
Una terapia peligrosa

No seas infantil, Ariel (con acento sudamericano y voz de pito)
La sirenita

Ella… Me va
Ella siempre dice sí

El pueblo no debería temer a los gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo
V de vendetta

Los taquiones no me dejan ver con claridad
Watchmen

Empecé con una que me gusta mucho, y termino con la que más me gusta:

Tanto gilipollas, y tan pocas balas
Las aventuras de Ford Fairlane

PD: Joder, seguiría y seguiría… Soy un puto friki. Aunque, ahora que me fijo, no hay nada de Star wars ni de ESDLA. ¡Ups!

12 de diciembre de 2010

Yo estuve allí

Una de las (pocas) ventajas de haberse criado en Madrid es que, a veces, es centro neurálgico de ciertas actividades o movimientos que pasan a la Historia, esa que se escribe con hache mayestática y es motivo de breves argumentaciones en momentos de éxtasis con nuevos mejores amigos, en las que, poseído por un espíritu aventurero y en el ambiente cuartelario adecuado, puedes exclamar subido a la mesa: “¡Yo estuve allí!”.

Si tienes suerte y tu público es fiel, notarás que sus ojos y su boca se abren al unísono, mientras sus pupilas se dilatan y exhalan una onomatopeya de admiración. Si no la tienes o, simplemente, pasan de ti y les importa un huevo tu vida y tu experiencia, que suele ser lo habitual, te mirarán con condescendencia y apretarán los labios para contener el pensamiento que les cruza en ese momento por la cabeza: “A ver qué coño cuenta este ahora”.

Ya decía Leonardo “nunca menosprecies la experiencia de nadie, un átomo hace sombra”, aunque no sé muy bien por qué asociaba estos dos conceptos tan dispares ni a cuento de qué digo esto ahora. Pero, ¿a que queda bien? A lo que voy, mis recuerdos de mi vida en Madrid son tan dispares como extensos, y esta mañana de domingo me he despertado con uno intenso y vívido que ha traspasado las capas de la memoria.

Nos diste lo que queríamos: un símbolo
Aquellos días que rodearon la Semana Santa de 1994 no tenían nada de mítico. José Ángel Mañas se hacía famoso por sus “Historias del Kronen”, a los jóvenes de la época que no habíamos cumplido los 20 nos tachaban de bakalaeros drogadictos y en televisión acojonaban constantemente con telerrealidad de máquinas de la verdad, asesinatos pasionales y testimonios aberrantes de corruptelas y agujeros económicos de miles de millones de pesetas. Los jóvenes sentíamos cada vez más una “insoportable sensación de vivir”.


Mientras tanto, bebía cerveza, me reía con mis amigos del bajón que le había dado a Kurt Cobain en Italia que había suspendido la gira europea de Nirvana, escuchaba Guns’n’Roses y Pearl Jam, compraba cómics en la calle Luna y empezaba a descubrir a Oasis, un poco harto de los Héroes del Silencio. En general, me la sudaba bastante el mundo, me preocupaba ya desde el primer año no haber elegido bien la carrera que acababa de empezar y hacía malabares para llegar a la semana siguiente con las 2.500 pesetas que me daba mi madre cada viernes.

Para mí y mis amigos, Malasaña era la ciudad sagrada, y la sala Maravillas su templo. Un bus y no sé cuántas paradas de metro me separaban de esa zona de Madrid, en la que pasado, presente y futuro se agrupaban en lo que se llamaría “la movida indie”.


En realidad, nadie lo llamó así nunca, sólo yo en mi cabeza, consciente de que lo que se cocía en ese ambiente seguramente era muy similar a lo que vivieron mis hermanos 15 años antes por la misma zona. Pero sus templos eran otros, adoraron a dioses pasados: el Pentagrama, la Vía Láctea, Morasol y Rock-Ola (estos dos últimos no estaban en Malasaña) pertenecían al pasado. Los Secretos, Radio Futura, Gabinete Caligari, eran dioses paganos que olían a rancio.

Ahora la vida estaba en la calle Madera, en el Jazz Madrid, el Only You, el Ramones Fan Club, el No Fun, el Pozo Negro (bareto cutre donde los hubiere, no se llamaba así, pero nunca me aprendí su verdadero nombre) y, sobre todo, el nuevo concepto llamado Sala Maravillas. Nirvana, Soundgarden, Lemonheads, Stupid baboons, Oasis, eran los nuevos apóstoles de esta religión, en la que la “indi-pendencia” era su mandamiento. Escuchaba versiones de Janis Joplin improvisadas en un bar de la Plaza del 2 de Mayo, donde moros insistentes me querían vender grifa y hippies barbudos amenizaban con ritmos tribales los botellones de la zona, mientras las muchachas bailaban en el centro de la plaza. Allá donde fuera había música en directo y minis de cerveza a 300 pesetas, de los que bebíamos todos como cáliz sagrado, antes de ir al Maravillas.


En el Maravillas cabíamos todos: pijos simpáticos, macarras fumadores, leñadores de camisa de cuadros, intelectualoides con gafas gruesas, modernillos con gafas de sol a las 3 de la mañana, pasotas estudiantes de interpretación, e incluso aspirantes a ingenieros. Una perfecta armonía donde se rompía la endogamia de las tribus y hasta se podía ligar con la misma dificultad que los conquistadores en América, sin forzar situaciones y riéndote por el camino. Después, si había ganas, tiempo y compañía (y te encontrabas en la ‘twightlight zone’, la hora en la que los búhos habían terminado y aún no habían empezado los autobuses de línea ni el metro), el Only You, con sus máquinas de coser reconvertidas en mesas y su fantástica decoración (el sueño de la habitación de muchos de los que íbamos), era el fin de fiesta perfecto.

Algo empezó a oler a chamusquina cuando en uno de los templos (separado por veinte minutos andando) se comercializó el movimiento. La sala Revólver, una de las más comprometidas (donde pocos años antes había visto en directo exclusivo, junto a 200 personas más, a Soda Stereo, grupo que llenaba estadios en Argentina) comenzaba sus “eventos culturales” con actuaciones de flamenco, hard rock, indie, e incluso los domingos ponía un mercadillo.

Eh, espera… ¿Un mercadillo? ¿Las copas a 400 pesetas? ¿Pagar entrada? ¿Dónde estaba el espíritu indie, dónde la indi-pendencia?

Supongo que eso sería el principio del fin, con muchachas delgadísimas sin pechos enseñando el ombligo con sus tops mientras movían las coletas de media melena al colocar la ropa “importada de Londres” a precio de oro. Puto mercadillo, puta televisión, putas historias del Kronen que nada tenían que ver con la realidad. El día que el portero del Maravillas, conocido de tanto entrar, me pidió 500 pesetas, se hizo la primera fisura en el movimiento, la que resquebrajaría la indi-pendencia. Comenzaba el mercantilismo de la movida, como ya pasara 15 años antes.

Entonces Kurt Cobain se pegó un tiro en la cabeza. La imagen de sus ‘Converse’ recorrió el mundo y nos dejó huérfanos de alguien que lo había visto todo antes que nosotros y no lo había soportado. Un cobarde, seguramente, pero al menos consecuente. Brindamos por él con más cerveza, cómo no, esta vez en Alonso Martínez.

Puerta de la Sala Maravillas, o lo que queda de ella
Ahora la Sala Maravillas está cerrada, la Revólver no se recuerda, así que nunca existió, el Jazz Madrid está abandonado y la única música que se escucha es la de los iPods de los que pasean por allí. La penúltima copa que me tomé en Malasaña fue en la Vía Láctea, tras no poder entrar en el Penta por aforo completo, y el Mercado de Fuencarral (la calle entera) es una de las zonas más caras y exclusivas de Madrid, ahora que la calle es peatonal. El ambiente G se impuso un poco más allá, en Chueca, las terrazas invaden la Plaza del 2 de Mayo, y los restaurantes vegetarianos, créperias, pizzerías y ambientes exclusivistas trufan la zona.

Oasis se separaron, igual que los Héroes. Al vocalista de Soundgarden le prohibieron seguir cantando a riesgo de quedarse sin cuerdas vocales, al de Alice in Chains le encontraron muerto después de dos semanas, Pearl Jam suenan cansados, Guns’n’Roses son una parodia de lo que fueron.

Lo indie aún se usa como etiqueta, con una estética muy definida. Los perroflautas con rastas de peluquería y harapos de diseño, y los modernillos gafapastas que se dejan bigote, van a las filmotecas y compran los packs de Tuffaut y Pasolini en la FNAC, son los hijos de esta tendencia, hermanos irreconciliables de aquello que una vez fue uno, hermanastros de los emos, hijos pródigos que ni saben quién era su abuelo. El mercantilismo, la ‘pela’, es lo que queda de aquellos tiempos de libertad e indefinición, crisol donde todos teníamos nuestro sitio.

No es ni mejor ni peor, sólo se sigue la tendencia que marca lo que pide el público. Tan absurdo sería mantener aquél ambiente como pretender mantener las inquietudes de la movida de principios de los 80. Como ésta, del movimiento ‘indie’ sólo queda el cascarón, la estética y los símbolos, como de la última revolución la cara del Che estampada en camisetas, o de los últimos quadrophénicos las bandera de Reino Unido en el techo de los coches minis.

Es sólo... Que me resulta chocante, curioso, significativo... Han sobrevivido los que ya estaban, los que iniciaron la madre de las revoluciones contraculturales de finales del siglo XX. Los mismos bares y locales que poblaron Malasaña en los 80 aún sobreviven en el siglo XXI. ¿Evolución, adaptación, prominencia? No tengo ni idea, pero Almodóvar, Alaska, Antonio Vega (DEP), Loquillo, Jaime Urrutia, Ramoncín, etc, siguen aquí en boca de todos 30 años después. Del disco post-indie del 98 "Generation Next" (gracias Pepsi) no queda nadie, absolutamente nadie (no me voy a molestar en explicar por qué Dover ya no es Dover, entre otros). ¿Selección natural o defensa de "lo nuestro"? No lo sé.

Una vez leí en una pintada en el metro de Colombia: "La revolución se lleva en el corazón para morir por ella, no en la boca para vivir de ella". Igual lo he enfocado mal y realmente mereció la pena vivirlo, disfrutarlo en su momento, en el momento adecuado en el lugar idóneo con la edad apropiada, que fuera efímero y pueda recordarlo ahora en este estúpido blog.

Pero, yo estuve allí…

26 de noviembre de 2010

Doblao

Todavía estoy recuperándome de esto, tras revolcarme por los suelos. Pasado el ataque de risa, antes de nada, debo decir que suena de puta madre y merece la pena escucharlo si no lo hicisteis por la tele en su momento.


Dicho esto, os presento a Berto y Ana Morgade arrancándose por bulerías, soleares y demás palos, versionando a grandes clásicos de los 80-90 por shuuuflamenkitoooooreshulooon. Lo cual me lleva a la siguiente conclusión: si estos dos cómicos son capaces de parecer serios haciendo esto y en directo, me hace poner en duda a todos los bocachanclas que se toman en serio su música, la venden como si fuera la única y auténtica, y decenas de miles de pseudo perroflautas neo hippies de diseño con rastas de peluquería (si Nixon levantara la cabeza los correría a gorrazos) acuden en masa a ver a estos gañanes. Eso también va por los vanos intentos de viejos rockeros pasados de rosca y cantantes líricos que se suicidan comercialmente.

Vamos, que estoy flipando, he escuchado conciertos de Bebe o Estopa que sonaban muchísimo peor. Ahí queda eso.

Billie Jean - Michael Jackson



Highway to hell - AC/DC



Wanna be - Spice girls (esta es genial)



Bohemian Rapsody - Queen (tiene una familiiia desestruturadaaa... XD)



Los mosqueperros (aquí demuestran que el quejío flamenco que emociona cuando se lo dedican a la Virgen del Rocío, puede emocionar con cualquier pollada, tremendo fandango se marca Berto)

¡Lo siento, no se puede insertar! Dejo el enlace

24 de noviembre de 2010

Libre albedrío

Y en el principio…. Sólo estábamos nosotros.

Niños. Puros, inocentes, curiosos, alegres. Todo era nuevo. Todo distinto. Todo por nombrar, por entender, por compartir. Nada que temer, nada por lo que preocuparse.

Y entonces llegó la corrupción. En realidad siempre estuvo allí, es sólo que éramos demasiado jóvenes para que nos afectara.

Y se nos olvidaron las primeras veces. Las primeras cosquillas. Las primeras sonrisas. El primer guiño cómplice, el primer abrazo, el primer beso.

Y la amistad se transformó en conveniencia. Y la familia empezó a parecer imperfecta. Y las relaciones tuvieron fecha de caducidad.

Y se nos agotó la capacidad de sorpresa. Y el amor empezó a doler.

Estamos corrompidos, somos seres bajos e instintivos. No hay raciocinio ni cordura en las pasiones.

Adán y Eva fueron expulsados por gracia de su hedonismo. Abel murió, Caín sobrevivió con su marca. ¿De quién crees que descendemos?

Con estos antepasados, con esos antecedentes, ¿qué se supone que se espera de nosotros? ¿Enmendar errores pasados o perpetuar las costumbres heredadas? ¿Creer que somos mejores porque repetimos la historia, una tradición malediciente a nuestras espaldas? Somos iguales que ellos, la corrupción es intrínseca a nuestra naturaleza. Es nuestra motivación, como que a los demás les vaya peor, como regodearnos en la desgracia ajena.

Por mucho que lo intentemos, por mucho que se nos adoctrine en el camino hacia la virtud, ni siquiera nuestros maestros quisieron aplicar sus propias enseñanzas. Tan corruptos como sus propios ancestros. ¿Y nosotros nos atrevemos a opinar sobre lo bueno y lo malo, sobre lo que es correcto y lo que no?


Nada nos lo impide, podemos elegir. Jodido libre albedrío. Podemos dejarnos llevar, continuar nuestro instinto. Lo tenemos muy fácil.

O podemos seguir el camino de la virtud, una senda sin ángeles guardianes, sin espadas flameantes guiándonos. Estaremos solos, por donde pocos han pasado antes, sin baldosas doradas que nos guíen, iluminando la oscuridad con nuestro pobre fuego.

Es nuestra maldición. Nuestra propia libertad.

Libre albedrío, colega”, me dijo una vez un ángel burlándose de mí. “Tú eliges, eres el dueño y señor de la creación, el universo no hará nada por impedirlo.

Pues elijo. Elijo ser humano. Mitad dios, mitad hombre.

Elijo equivocarme, elijo aprender de mis errores. Elijo ser imperfecto.

Lo cual me convierte básicamente en humano.

No sé lo que puedo hacer, no tengo respuestas para tu pregunta.

Pero sí sé cómo conseguirlo, es sólo pura voluntad.

Libre albedrío, colega. Dios no tiene nada que ver en todo esto. Te jodes.

Jodido ángel cabrón. Lo tiene fácil, se limita a obedecer órdenes. Como todos aquellos que pueblan el infierno. No imagino un castigo peor que no poder ejercer de tu propia libertad.

Imagino que el camino hacia las calderas está asfaltado con todas las oportunidades que dejamos pasar, por todas las veces que nos dejamos llevar, que decidieron por nosotros, que hicimos lo que se esperaba de nosotros y realmente no queríamos.

El infierno debe ser un lugar concurrido. Y nada divertido. Igual que el cielo.

Prefiero quedarme en medio. Aún tengo mucho por hacer. Y lo que dure, duró.

No es Tyler quien habla, soy yo.

Cómo me deprime Madrid.

12 de noviembre de 2010

El culto de Baltar


Battlestar Galactica es una serie que al principio me costó bastante seguir. Lo que ahora se llama una serie "de personajes" ambientada en el espacio tras una hecatombe que destruye a la práctica totalidad de la raza humana, en la que los supervivientes buscan un planeta llamado Tierra donde está su hogar.

Tras dos primeras temporadas en las que me costó seguirle el rollo, por fin llegué a la tercera donde todo cambia, o, al menos, empecé a entender la serie. Las imágenes de cámara al hombro en el espacio, los primerísimos planos a los protagonistas, las muertes sucesivas de principales y secundarios, el espíritu altamente militarizado (dictatorial diría) de una generación contra la obediencia insumisa de otra, la eterna lucha, los buenos que hacen maldades con la ley en la mano, los malos que actúan por bondad hacia Dios...

La música es un punto y aparte en esta serie: original, completa y armónica con el espíritu de la serie, quizá en conjunto tiene piezas repetitivas (el TI-TI-TI-TI del principio de cada capítulo es insufrible) pero también grandes aciertos. La versión de "All along the watchtower" es absolutamente magistral, acojonante diría yo, a la altura de el cambio de tono radical que efectuó Jimi Hendrix con la original de Bob Dylan hace cuarenta años.

El inquietante Romo Lampkin (Mark Sheppard) me fascinó desde su primera aparición al final de la tercera temporada: un abogado luciendo unas gafas de sol innecesarias (sólo por chulería), cuidando un gato al que odia, pidiendo defender al responsable de la extinción de la humanidad sólo por aburrimiento. Lamentablemente es un personaje que quedó por desarrollar en el resto de la serie, aún con un capítulo en la cuarta casi dedicado a él, a su cinismo, a su aplastante capacidad de convicción, e incluso capaz de transformarse de abogado de vuelta de todo a hombre de acción con principios. Lo disfruté como un enano, y de verdad que lo sentí por su gato.

Pero de entre todos los personajes me quedo sin duda con Gaius Baltar, el genio científico ególatra, vicioso, apático, ataráxico y terriblemente arribista, que con su exagerado acento británico y dejándose llevar por el plan de Dios, sin control sobre lo que Él tiene reservado, engatusa a las masas y seduce a las mujeres casi sin pensarlo, sin dejar de ser nunca un patético hombrecillo con aires de grandeza. Tras hacer de amigo gay de Bridget Jones, James Callis está en el papel de su vida en sucesivas bajadas a los infiernos de los odiados y ascensos al cielo de los elegidos, con significativos cambios físicos a lo largo de las cuatro temporadas de la serie.

Os dejo la música de "El culto a Baltar", cachondísima escena de la cuarta temporada (que no pongo por no destripar un punto crucial de la serie), y una muestra de lo que la música en una serie "del espacio" atípica puede dar de sí. Dale al play y sigue navegando en otra página. Sólo déjate llevar.



6 de noviembre de 2010

De fractales y hombres

Hace casi 11 años, andaba asqueado en la universidad, buscando soluciones al impass en el que me encontraba. Sabía lo que quería pero no sabía cómo llegar. Mientras tanto, me agarraba a lo que podía. Por ejemplo, a una incipiente revista on line, editada en ese invento que estaba revolucionando la sociedad y del que apenas nadie entendía nada: Internet.

Hacerme amigo del catedrático que la dirigía, antiguo profesor mío, que elogiaba y corregía los cuentos que le enviaba, tampoco solucionaba nada, pero me hacía sentir mucho mejor. Es algo que nunca supe agradecerle lo suficiente y que sólo la perspectiva de los años ha hecho que me diera cuenta. Creo que fue gracias a él por lo que empecé a darme cuenta de la endogamia universitaria y el consecuente asco que le cogí al poder monolítico establecido.

Aunque aunar vocación con obligación era bastante complicado, y me guiaba más por el impulso de escribir que por el oficio. No creo que fuera lo suficientemente disciplinado para volcarme en la ficción, pero tenía menos tiempo aún para la no ficción. Por eso, de no sé cuántos cuentos publicados, sólo publiqué dos artículos, lo cual dice bastante poco de mi supuesta vocación.

Que muere gente todos los días es algo que todos sabemos y estamos acostumbrados. A veces, muere alguien a quien nunca hemos conocido, pero del que admiramos su obra. Normalmente suele pasar con actores, escritores, e incluso políticos. El 14 de octubre ha fallecido uno de las personas que me parecen más admirables del siglo XX, aunque no creo que pase a la Historia en el lugar que se merece.


Benoit Mandelbrot fue un matemático de origen polaco, nacionalizado francés, que exploró los confines de la geometría matemática en Estados Unidos. Fue el inventor de la matemática fractal en los años 70, continuando los estudios aislados de otros colegas del siglo XX. Lo que en su momento supuso un capricho matemático, en la actualidad es un argumento imprescindible en cualquier estudio puntero con aplicaciones prácticas, desde la termodinámica hasta la economía, pasando por la arquitectura o la medicina.

El primer artículo que publiqué en mi vida fue sobre fractales, y entonces descubrí lo importante de los estudios de Mandelbrot. Me fascinaron las curvas del conjunto que lleva su nombre, la similitud con el símbolo milenario de Buda, del infinito, su capacidad de auto-réplica, la inimaginable belleza de las gráficas al aplicar color a las iteraciones, la similitud con la serie de Fibonacci, con la proporción áurea, con el número phi. De repente, todo estaba relacionado, todo podía tener sentido. Un mundo nuevo no académico se abría ante mí y me mostraba todo su esplendor.


Supongo que sería este suceso, unido a otros muchos más (muchísimos más), los que me llevarían a tomar la decisión hace diez años de atar todos los cabos sueltos que pudiera y cambiar de vida, a dejar atrás lo que sabía que no quería y tomar decisiones, acertadas o no pero mías, sin miedo a las consecuencias.

PD: aunque sea tarde, gracias Julio

1 de noviembre de 2010

Expresiones gráficas consuetudinarias que acontecen en la rúe (II)

Hablemos de la España actual, nuestro sitio y nuestra espina, conjunto de nacionalidades constitucionales que lleva a ostias desde hace miles de años y ahora se ha convertido en el parque temático de guiris que vienen a pasar su jubilación, o a ver el partido de fúmbol de turno, mientras se dejan los leuros en instalaciones y hoteles de dudosa procedencia y aún más dudoso destino.

Pero es que en España tampoco se hace nada por evitarlo. O si no podemos ver que en la botadura del barco, galeón réplica de los que en el siglo XVII surcaron los mares de medio mundo acojonando a piratas y flotas oficiales con aspiraciones imperialistas, en la que los medios de toda España y parte del extranjero asistieron boquiabiertos al posicionamiento de la botella inaugural del apadrinamiento del galeón que nos ha representado en la Expo de Shangai 2010.

- Klaus, ¿eso es un Chanoine?
- Wolfgham, desde luego eso no es un Montaudon. Será un cava local. España está al lado de los gabachos
- Lo estoy buscando en mi iPod, y Cruzcampo sólo aparece como cerveza
- ...
- Qué frío hace aquí, ¿no? ¿En Andalucía no están todo el día cantando y bailando en la playa?
- Estoy deseando volver a Mallorca

Pero es que, en nuestro afán por complacer al guiri de turno, no es descabellado abusar de los tópicos: pubs irlandeses pueblan nuestras esquinas urbanas y centros comerciales, como antes lo hicieron los almacenes de oferta en su previa reconversión a Starbucks u oficinas inmobiliarias ahora abandonadas.

- Manué, que digo yo que quiero darle un aire distinto y original a la bodegiya
- Poesoeh sencillo, kakí en Illacrittina sabemos mucho deso
- Mira porellintenné ese a ver si encuentras algo
- ¡Mira mira! ¡En el gugle ese lo pone bien claro! Ettá vitto que a los guiris lo que les gutta son las "taverns"
- Poyatá, le ponemos TAVERNA en vez de bodeguilla y el éssito ettá asegurao


Aunque nuestra complacencia no se limita al visitante guiri, sino que, considerando el estado alterado de lo que viene siendo la nacionalidad española, considerar al visitante del norte como tal, por mucho que Miguel Ángel Revilla se empeñe en pensar en España cuando necesita una erección, es también moneda de cambio.

- A ver Mari, yo creo que limitarnos a tener el local en la Plaza Mayor de Madrid no es suficiente
- Pero Pepe, si los que vienen a ver los belenes se comen el bocata calamares y se van
- Necesitamos algo más, algo con aire español, que el cocidito madrileño tiene digestión difícil
- Pues ya está, ofrecemos pegkaíto con un 50 por ciento de auténtico rebozado andaluz y nos ahorramos cambiar el aceite de la freidora
- ¡Ole, ole! Ya puedo escuchar las conversaciones en galego y catalá llenando la tasquilla
- ¿Y los vascos?
- Esos van de pintxos al Lizarrán

Pero la cruda realidad es que la "crisis" nos atenaza a todos, y no sólo los bares tienen que adaptarse.

- ¿Cuánto dice que tengo que ingresar?
- Lo siento señora, Hacienda somos todos
- ¿Hacienda? Pero si estoy hablando del recibo del agua
- ¡Ejem! Si bueno, pero es que con tanto mando intermedio y presidente de comisiones, el Estado necesita cada vez más recursos
- ¿Me va a decir que mi dinero va a pagar el coche blindado del presidente de la comisión por el agua residual del condado?
- Concretamente sus dietas de la semana que viene
- No me haga esto...
- No se preocupe señora, los bancos también nos adaptamos a la crisis. En vez de caramelos, ahora ofrecenos pañuelos, que salen más baratos y enjugan mejor las lágrimas de los contribuyentes. Y lo que se va a ahorrar en dentista...

Se acabaron el cachondeo y las comilonas sin sentido. ¡Fuera caprichos imperialistas y superficiales! ¿Pero qué es eso de ir al Corte Inglés y pedir correas de cuero para el Viceroy! ¡BELCRO señora, que es más barato!

Y es que si no, las instituciones pueden tomar medidas en el asunto y, para protegernos de nosotros mismos, utilizar los recursos a su alcance para construir estaciones de autobuses como la de Puertollano (la ciudad de las dos mentiras) y ensamblar en ellos símbolos paganos de protección, que recuerdan remotamente a aquelarres, invocaciones demoníacas o simplemente, días de la bestia cañís. Cosa que es cierta, pero recordemos que en las pelis de serie B en las que los avezados satanistas convocan al diablo para tomar el té están dentro del pentáculo, precisamente para protegerse de su influencia.

Aunque, aún así, puede no ser suficiente, y necesitemos un símbolo, una señal, para hacer notar que estamos saturados, hartos o quemados lo suficiente como para necesitar ayuda, y que los de alrededor lo sepan. ¿Y qué mejor y más barato que la clásica y mundialmente conocida berrea de hartura que se recomienda a la entrada de una playa de Huelva?

Y es que las hordas de personas insatisfechas, hijas de la generación ESO, LOGSE o tomateras, pueden rebelarse y llegar a extremos peligrosos en los que España como concepto correría peligro, y ejércitos de HOYGANS tomarían el poder y expulsarían a los miembros de la RAE, esos arrogantes, para demostrar al mundo que la revolución, la anarquía, es la respuesta.


¡VIBA!